Día de fiesta, en el pueblo suena la música, los adultos beben y ríen, los niños juegan, todos menos ella, aquella niña que mira desde el columpio del árbol olvidado, les mira, su cara pálida no muestra alegría alguna, ella observa, se fija...
Aquel tiovivo de colores y luces que gira, los niños que giran con él... Se levanta y se dirige hacia él... Como de costumbre la gente la mira con recelo, los niños empiezan a llorar según ella camina a su lado, los susurros se hacen gritos, los gritos y los llantos...
Ella camina indiferente, su objetivo no es otro que divertirse en aquél tiovivo... Arrastra su vestido de encaje negro, sus pies descalzos rozando la hierba húmeda y embarrada, sus manos cortadas y pálidas, su mirada penetrante, y esa sonrisa... Esa sonrisa que volvería loco al mismísimo diablo... Sube en ese caballo, el tiovivo se activa, ella ríe...
¡La niña maldita, ríe!... Semejante melodía sale de aquella fina garganta...
El caballito se torna sangriento, el tiovivo de colores se torna negro y rojo...
El tiovivo se detiene, la niña sonriente se baja, y vuelve a observar con el gesto torcido, la gente putrefacta por el suelo, los niños calcinados, la hierba húmeda y embarrada...
Sos una locaaa
ResponderEliminarNo soy una loca T^T
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