Habláis sin saber de nada y creyendo saberlo todo.
Habláis sobre música, sobre películas, sobre libros, sobre autores, sobre personas, sobre sexo, sobre amor, sobre política, medicina, informática, cocina, el tiempo, la vida, la muerte, el clima, los problemas e incluso habláis sobre el caos, sin tener idea de todo, y ahí es donde quería llegar. El caos.
Habláis sobre el caos, por debajo del caos, por al lado del caos, y se os llena la boca con palabras sobre desórdenes, sobre delimitaciones, sobre cálculos de integrales, sobre la teoría del efecto mariposa y sus consecuencias, sobre el vacío, sobre las transformaciones entre dos sistemas de referencia, sobre predecir planteamientos hipotéticos...
Habláis sin haber escuchado, sin haber visto, leído, investigado, conocido, follado, sentido, estudiado, practicado, cocinado, perdido la noción de las cosas, vivido, muerto, soportado, restaurado, ni buscado solución a nada... Y es que en todo y en nada está el caos.
Y lo siento, pero no puedo escuchar a alguien que no ha vivido las
cosas, que habla de ellas sin haber sido testigo, sin un vestigio en el que
poder apoyar esos argumentos impropios.
¿Cómo podéis hablar de algo que os queda tan grande cuando nunca os habéis planteado nada serio en la vida más que lo que una sociedad ha expuesto a vista de todo el mundo con facilidad de entendimiento hasta para un niño pequeño?
¿Cómo podéis hablar de eso que no habéis sufrido y sobre nada dar consejo de ello a todo el mundo?
¿Cómo podéis juzgar sin conocer ni siquiera el origen de las cosas?
Es como quien dice amar sintiendo únicamente el crecimiento de su libido por debajo de los pantalones, como quien dice sufrir cuando sus únicos problemas son el no tener dinero para caprichos tontos y caros, como quien defiende la libertad atado con grilletes y cadenas por propia voluntad y tiene miedo de la propia libertad.
Habláis del caos sin haber sido sus complices, compañeros, pacientes y esclavos al mismo tiempo.
Habláis del caos sólo conociendo el nombre de ese sustantivo masculino, del desorden y la ordenación del universo, pero no entendeis su necesidad, sus beneficios, su infinitud.
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