Etiquetas

sábado, 29 de octubre de 2011

No te rindas - Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

martes, 18 de octubre de 2011

Ámbar... Joyas de ámbar... Tus ojos

Cielo oscurecido sobre la hierba azul añil... Niebla caída sobre nuestros cuerpos desnudos y apaleados... Sentadas sobre una roca, esperando...


Desde que te he conocido todo ha cambiado
la niebla es menos gris y parece que ha clareado,
no puedo dormir sin ver tu rostro marcado,
no puedo vivir si tu no estas a mi lado.
Después de mucho pensar,
de algo me he dado cuenta,
contigo no necesito ventanas,
tampoco puertas,
la libertad de mis palabras,
me fabrican alas nuevas.
No sabes que sufrir estaba en mi mente,
llegue a parecer un ser inerte,
andaba sin sentir,
ni sabía que pensaba,
me sentí morir
y tú, ángel, me acariciabas.


No pienses que te vas a quedar sola... No te lo voy a permitir, lo sabes, al menos deberías saberlo... Qué demonios, no lo negaré, a bastantes kilómetros, te siento piel contra piel, sonrisa con sabor a miel...

jueves, 6 de octubre de 2011

Abandono.

-¿Puedo preguntarte algo?
+Claro-contestó con una sonrisa- Eso no quiere decir que vaya a responderlo.
-Llevamos viéndonos ya algo más de dos meses y aún no me has preguntado ni mi nombre, ¿por qué?
+Mira, has tenido suerte, esa es una de las preguntas que sí tienen respuesta-dijo riéndose-porque, si supiera cómo te llamas, el día que salgas corriendo podría buscarte, podría obsesionarme y no dejar de pensar en ti. Sin embargo, si no sé tu nombre, ¿cómo me voy a obsesionar con algo que ni siquiera puedo nombrar?
-¿Y por qué iba yo a salir corriendo?
+A mí no me lo preguntes- dijo, encogiéndose de hombros- Yo sólo sé que todos lo hacen.

domingo, 2 de octubre de 2011

Ocaso... Silencio...

-Mira, esta hoja pequeña eres tú y esta un poco más grande soy yo, y no estamos así, una al lado de la otra, tú estás atravesándome, me gusta...
-Eso significa que te he provocado una herida...
-Mientras tú sigas taponando esa herida, esta no sangrará.
-No me voy a ir nunca.
-Entonces no es una herida.