domingo, 24 de mayo de 2015
Dos cafés y un ¿poema? Y un problema.
Al "no sé, es que siempre ha sido así" y no ver más allá.
De sensaciones que te desgastan y no renuevan. De mierda sonada.
De no poder salir a la calle sin miedo, ya que en cualquier momento te pueden matar; con una navaja, con una ley o de aburrimiento, porque siempre es lo mismo.
Estoy asqueada.
Todo se resume a números y eufemismos.
A aplausos de un público descerebrado llevado al extremo de la decadencia. Y lo peor es que es celebrado.
Te preguntan quién quieres que te oprima las pelotas en el cuello, pero no quién te representa.
Te juzgan por un número: en tus notas académicas, en tus cuentas bancarias, en tus relaciones sociales y sexuales... Nos resumimos en un código de barras tatuado en la muñeca y aún así nos quejamos de que somos libres de poder comer o descomer.
No somos más que sombras en ciudades perdidas entre el humo de los motores que las mueven, gracias a nuestros alientos más condenados.
Te hablan de libertad obligándote a hacer lo que quieren que hagas, obligándote a ser un subproducto para que luches en guerras que no tienen nada que ver contigo, ni con tus ideales, ni con tus gustos.
Eres un Sturmgewehr 44 en manos equivocadas y no distingues si al que apuntas es amigo o enemigo. Y obviamente, te da igual.
No te preocupas por nada más que por el punto fijo al que te han enseñado a adorar y que nadie intente quitarte las pajas, que muerdes.
¿Qué os pasa? ¿Desde cuándo estáis tan muertos que habéis empezado a preocuparos de los seres que os parasitan? ¿No veis que sólo es un mero bucle al que os han enseñado como natural, pero que no lo es?
¿No os sentís sucios por festejar nimiedades como comulgar, aprobar, salir con alguien o simplemente porque no ha salido mayoría absoluta?
Y no me vengáis con un "pero poco a poco" porque no sabéis lo que es que necesites una escalera para que tu situación mejore un simple escalón.
Somos despreciables en problemas de valores absolutos. Y no os preocupéis, que serán cosas mías.
lunes, 11 de mayo de 2015
Los bocados de la vida. Abocados a romperse.
Silencio, se balancea.
Unos días toca olvidarse y otros autodestruirse.
Millones de similitudes que confunden. Mordiscos.
Pinchazos y succión de sangre.
De diagramas de flujo, sin amor a la desidia.
Deja de apretarme la corbata para usarla de soga, que sólo con verte, el nudo nace y se constriñe. Y no paro en otros metros, patrones, medidas.
Algún día podrás encontrarme y no querrás odiarme, mirarás por la ventana y los árboles habrán estado desnudos demasiado tiempo. Y los rosales habrán perdido hasta las espinas.
Silencio, se descuelga.
Unos días toca olvidarse y otros autodestruirse.
Millones de similitudes que confunden. Mordiscos.
Pinchazos y succión de sangre.
De diagramas de flujo, sin amor a la desidia.
Deja de apretarme la corbata para usarla de soga, que sólo con verte, el nudo nace y se constriñe. Y no paro en otros metros, patrones, medidas.
Algún día podrás encontrarme y no querrás odiarme, mirarás por la ventana y los árboles habrán estado desnudos demasiado tiempo. Y los rosales habrán perdido hasta las espinas.
Silencio, se descuelga.
sábado, 28 de febrero de 2015
Reina de corazón.
Cualquier día,
como hoy,
nos cambia la vida.
Un trueque entre la anodina rutina de no hacer nada
y unas alas,
o unas caladas,
o acabar calados.
Abrir los ojos esta vez,
en lugar de cerrarlos,
y des-aparecer lejos,
y salir de la crisálida.
Tensar los músculos,
vislumbrar caminos,
y andarlos,
con respiraciones, pausas, cadencias y acentos,
pero sin ser medidos por los tiempos.
Cantarle al viento que te acaricia, oh,
que me tienes detrás de tu oreja,
y contarle, susurrando, que te diga
que vivamos mil y una;
que quiero mordiscos en nuestras almas
y luz en nuestros cuerpos.
Que nos ahogan,
pero no importa.
Que fuera todo es ruido
pero aquí dentro somos dos niños jugando al veo-veo.
Cualquier día,
¡qué diantres!,
Hoy
Nos estamos cambiando la vida.
sábado, 7 de febrero de 2015
No hay silencio en la ciudad.
Hoy es otro domingo.
Aleatorio y azaroso, a flor de piel.
Como cuando huía del mundo.
Como cuando me dedicaba a ir detrás de ti y tú ni siquiera te dignabas a mirarme -mucho menos a agradecer algo-.
Ni siquiera sé si llegaste a saber de mi existencia.
Aleatorio y azaroso, a flor de piel.
Como cuando huía del mundo.
Como cuando me dedicaba a ir detrás de ti y tú ni siquiera te dignabas a mirarme -mucho menos a agradecer algo-.
Ni siquiera sé si llegaste a saber de mi existencia.
"I´ve gone away but I´ve got you in my heart
All frozen and scarred"
All frozen and scarred"
Hacías como que escuchabas mis soliloquios. Como que los relatos improvisados, que salían disparados de mis ojos cuando te admiraba, te importa ban.
Y nunca fue.
La lluvia ácida de los lacrimales grises siempre me empapó por llevar el paraguas cubriéndote.
Y ahora solo; me queda el vaho de los cigarros consumidos en un cenicero de cristal ahumado. Y los celos que me pegan en la cara con la fuerza del ejército bielorruso.
Incompatibilidad.
Incompatibilidad.
"Running throught my head"
¿Te acuerdas de nuestras cenas? En las que me follabas y yo te veía cual amazona cubierta de nata y lubricante. De fluidos corporales. De amor no correspondido. ¿Acaso te acuerdas de mí?
Tu faceta de dama implacable siempre me atrajo y, bueno, ahora estoy tocado y jodido. La curiosidad me mató sin ser ni gato.
¿Cuántos corazones llevas implosionados desde el mío?
Qué más da, es hora de levantarme a por la caja de analgésicos mientras sorteo los cuerpos tirados en la moqueta.
"Crawling back to you"
martes, 20 de enero de 2015
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