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miércoles, 2 de enero de 2013

Anda que no pides, guapa.

Después de un día horrible, entre las clases, que cada vez aguantas peor a la gente, que cada vez odias más la comida, que cada vez tienes más sueño y sueños, cada vez más sed...
Es la una de la madrugada, tu maquillaje se te ha corrido, los tacones te aprietan, llegas a esa casa con el aire acondicionado averiado, suelta demasiado calor para estos días de lluvia y frío...
Él está dormido ya, su vida tampoco es muy agradable que tú sepas, mejor no despertarlo, bastante le cuesta dormir a él también.
Te quedas en ropa interior y te pones una de sus camisetas XXL, la de los graffitis, esa que te tanto te gusta, te diriges al cuarto de estudio para no molestarlo, enciendes la luz y te sientas en la silla enfrente del escritorio para ver si haces algo de provecho: "necesito desahogarme" dices mientras sacas tu cuaderno de dibujos, no se te da bien, pero te relaja como nada...
Pasan las horas y la camiseta te estorba, te la quitas y la dejas mal colgando de la silla, te queda entintar y poner el color al dibujo, te dispones a ello cuando empiezas a sentir una respiración en tu oído y una barba rozando tu hombro, miras el reloj y ya son las cuatro.
El dueño de la segunda respiración de la casa te empieza a susurrar "¿te pensabas que no iba a notar tu ausencia?", eso deriva en que se te escape una sonrisa tonta.
-Ahora voy... -contestas.
-Me quedaré contigo aquí, leyendo hasta que te entre el sueño -te sonríe mientras se sienta en el sillón que tenéis entre la estantería y la lámpara- Por cierto, quedaría bien más tinta sobre tu extensión.
-¿Qué tienes en mente?-le miras de reojo, con confidencia y con tu sonrisa de lado.
-Un "Insomne" en la muñeca izquierda, debajo del "Destino".
-No estaría mal...
Mientras él leía y se dormía en el mismo sillón, tú terminabas el dibujo y el sol decidía ir quitando protagonismo a la Luna...
Las ocho de la mañana, te levantas, vas a la cocina, coges una taza y la llenas de leche con cacao instantáneo, lo llevas al escritorio, coges la manta con estampado de zebra y se la pones encima a él. Te vas a la cama, para dormir al menos dos horas, total, es sábado, no hay clases y él no tiene que trabajar, mejor que uno de los dos descanse, alguien tiene que ser fuerte...

1 comentario:

  1. Muuy bueenoo! Me ha encantado :), he entrado por primera vez a tu blog, (puesto que te acabo de localizar en twitter), pero visto lo visto, me da que no será la última ni la penúltima!
    Saluudos!

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