-¿Quieres
bailar? –te pregunta extendiéndote una mano, sorprendida de ti misma accedes.
Te
acercas a él, su mano en tu cintura, tus brazos rodeando su cuello mientras
sujetas tu sombrero de capitana, te empieza a besar, le sigues el beso olvidándote
de tus responsabilidades, de tus amigas, de que no querías embadurnarte de
pintura y que por eso siempre vas poco
maquillada… Tu mano le acaricia la nuca, su mano te agarra del culo… Siempre te
han gustado las reacciones instintivas.
-Te
estoy poniendo perdida -te dice separándote un poco y sonriendo, os habéis
olvidado de que él es el Joker.
-No
importa, esto se limpia… -dices con los berretes de ceras de colores.
-No sé
dónde hemos dejado a nuestros amigos –se le escapa una risa tonta.
-Podríamos
fugarnos a un sitio más privado que no sea este antro -propones- total, ya estamos “perdidos”.
Las palabras
se convirtieron en susurros de pintura en tu oreja, el camino de media hora
hasta tu casa parecía haberse convertido en humo, él parecía más benévolo que
villano, tú parecías más extrovertida que tú misma, pero ¿qué más daba? Querías
compañía nocturna y la ibas a tener, como siempre, consiguiendo todo lo que
quieres.
Te coge
y te empotra contra las paredes del portal con besos, subir las escaleras hasta
el piso se convertía en una misión complicadamente lujuriosa, encajar la llave
y abrir la puerta en un abrir y cerrar de ojos por parar a coger aire, la ropa
empezaba a volar nada más pasar el umbral de la “modosidad” a la zona personal,
las paredes se hicieron testigos de la mejor compañía que estabas teniendo
desde hace mucho y las ventanas estaban escuchando los diferentes resoplidos y
gemidos que retumbaban de las fieras.
Saliva
que recorría sitios nuevos, mordiscos en los pezones, orejas y labios, arañazos
en cada centímetro de espalda, piernas y nalgas, miles de vueltas, miles de
marcas de sudor por los muebles, paredes y ventanas, pasar por debajo de la
ducha antes de terminar con el último en la cama, como buenas noches.
Iba a
ser verdad que el villano de los comics había instaurado el caos en ti y en tu
refugio, ¿qué ibas a esperar al ser la capitana del caos esperando a que tu
barco se hundiera?
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