Decepciones de gente cercana, aunque eso de que sean gente se queda corto. Más quisieran serlo, ya les gustaría. Desilusión por el vigésimo "nosecuántos" aniversario de vida inútil. Sólo espero ver a nadie.
Incompetente. Inválida. Insustancial. Improductiva.
Haber sido sustituida por unas vitaminas efervescentes, al parecer es bueno para toda la familia y amigos.
¿De qué sirve llevar al extremo eso de "ser lo mejor de una misma"?
¿El "no hagas al resto lo que no quieres que te hagan a ti"?
Las pastillas siguen haciendo su trabajo: joder los neuroreceptores.
¿Y qué le puedo hacer?
Pinchazos en el lado derecho que hacen aventurarme a ver color amarillo en mis ojos.
¿Y a ti qué te importa? -Nada, el morbo-.
Se acerca el verano sin superar los treinta centígrados y, joder, qué mal. Verano de mi vida, te voy a pasar borracha y fumando.
La vieja y el amar, tirada en mi playa de cenizas de incienso de vainilla, mirando con nostalgia la cornisa. Intentando ahogarse en el mar, como todos los años.
Me quedo con los "te quiero" falsos y el:
"-Voy a tapiar la charca y pondré una verja electrificada, a ver quién es el guapo que se atreve a acercarse.
-Pues yo. Qué preguntas más tontas dices."
Quién se acerque, que traiga la ofrenda a su dios, las monedas de cambio y hechos demostrados de sus promesas; si no, no podrá entrar en el templo.
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