Etiquetas

domingo, 20 de abril de 2014

Tardes de domingo.

Me baño en la humedad de tu bajo vientre
Yo empiezo donde termina tu espalda.
Todo sube mientras asciendo por tus piernas.

*Te estremeces*

Pequeños mordiscos por los muslos.
Caricias suaves en tus cumbres borrascosas.
Emanas calor y me pones caliente.

*Se te corta la respiración*

Me agarras del pelo y me aprietas contra tu entrepierna.
Gimes tímidamente pero te aferras a mi lengua como a un clavo ardiendo.
Agarras con fiereza a las sábanas, mientras no hacer ruido.

*Me introduzco*

Del vals al tango en tan solo unos minutos.
Sudando como si estuvieramos en un baño turco.
Te muerdo esos grandes peces rosados mientras intento llegar al fondo del asunto.

*Bajas tu mano hasta el valle*

Empiezas a acompañarme en tu obtención de placer.
 Y terminas cayendo exahusta, a mi merced.
Y cambias de posición para poder ver con detenimiento el estampado de las sábanas.

*Te azoto y te agarro de las crines*

Me aferro a tus caderas para coger el ritmo.
Estoy llegando al fondo del asunto y a ti te falta el aire.
Y sólo acabo de empezar.

*Sollozas de placer*

Has pasado de ser recatada y gritas.
Ya no sé si te duele o disfrutas, pero no pienso parar.
Tus uñas se clavan en la almohada junto con tus dientes.

*Te pongo de medio lado y aumento la presión*

Me agarro de esos bollos de crema que tan dulces, me saben.
Ya falta poco para llegar y ya veo la meta.
Y ya no sé si tanta humedad es buena o mala, pero aumenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario