Te dije que nunca más ibas a saber de mí, pero joder, es que no puedo. Te dije que sería lo último que te escribo, pero es que desde ti no he podido volver a cumplir ninguna promesa.
No puedo terminar de tirar tus cosas, no soy capaz, joder. ¿Qué coño me hiciste?
Tus dibujos siguen aquí guardados, lejos de miradas ajenas, con tus manías, con tus trazos plasmados.
Tus escritos, tu letra, joder, tan pequeñita e ininteligible diciéndome que me amabas, que "ojalá siempre juntos".
Tus fotos, con esa sonrisa tonta y perfecta. De la que te quejabas, que si dientes descolocados y no me acuerdo qué más tonterías.
Me dicen que te ven feliz. Y joder, hice bien en irme.
Pero ojalá hubiera sido egoísta.
¿Te imaginas que lo hubiéramos forzado un poco más? ¿Que todo se hubiera solucionado?
Que hubiéramos seguido soñando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario