No me salen las palabras, amor.
Fuiste más para mí que todo esto, dolor.
Hace tiempo que no olvido tu sonrisa,
que no me dolía tanto saltar desde la cornisa
y que el viento apacigüe el silencio.
Que se convierta en brisa.
Una vez éramos, una vez que se era,
ahora sólo me queda el cuento y
poco más que un espolón de la escalera.
Qué final sin perdices y sin mí.
Podría escribirte lo mucho que te quise.
Que te quiero y que me muero sin nosotros.
Y qué cornamenta más bonita
colgaste de mis paredes.
Dijiste que no significaba nadie nada,
excepto yo. Iluso y enamorado.
No sé cómo pude creerte y tragármelo todo,
hasta el engaño.
Qué guapa eras. Y qué meretriz.
La más grande de todas,
y siempre había qué comprarte.
Qué estocada tan inaguantable.
Sé que me echas de menos y
vas diciendo que te arrepientes,
pero corazón, por ti me dejé hasta los dientes.
Qué puta fuiste. Qué puta eres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario